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Julio
Carreras (h)

"Eve Carson
personified the Carolina spirit... She felt the pulse and
heartbeat of this university."
James Moeser
University chancellor
Este miércoles 5 de marzo de
2008, a las 5 de la mañana, vecinos de un barrio lujoso de
Carolina del Norte (EE.UU.) escucharon disparos y llamaron a la
policía. Al acudir, los patrulleros hallaron en medio de una
calle a Eve Carson, de 22 años, tendida sobre un charco de
sangre.
Casi simultáneamente, no muy lejos de allí, la policía hallaba
muerta prácticamente del mismo modo a Lauren Burk, de 18 años.
Los escuetos comunicados oficiales, reproducidos por la prensa
estadounidense, decían que
"Lauren Burk (18), fue encontrada muy mal herida de bala, en una
autopista de Alabama, después de haber salido de la Universidad
de Auburn, y conducida a un hospital donde murió. Su vehículo
fue hallado veinte minutos después, envuelto en llamas.
"En el caso de Eve Carson (22), su cuerpo fue encontrado sin
vida -con herida de bala en la cabeza- en una calle a 40 minutos
de la Universidad de Carolina del Norte, donde era presidenta
estudiantil, y su vehículo a media hora del lugar donde fue
asesinada."
Desde el comienzo el jefe policial de Carolina del Norte afirmó
que se trataba de un caso de "violencia delictiva", sin otras
connotaciones al parecer. [Ver información en
@DIN
http://www.agenciadin.com.ar/0070308.htm]
El viernes siguiente un senador republicano por Iowa, Steve King,
ganó los titulares de la prensa estadounidense declarando que
"si Obama gana la presidencia, los terroristas bailarán en las
calles de alegría".
Según el político "los islamistas de Al Qaeda celebrarían más
que el 11 de septiembre", si el candidato afroamericano Barack
Obama llegase a la presidencia. King dijo que "no pretendía
degradar a Obama", pero aseguró que "no se puede ignorar que su
segundo nombre es Hussein, su padre procede de Kenia y
repetidamente ha prometido retirar nuestras tropas de Iraq".

Las declaraciones de King, efectuadas al Daily Reporter, de
Spencer, fueron reproducidas a lo largo y ancho del país por los
diarios más importantes y difundidas por las cadenas de
televisión. King terminaba sus reflexiones admonizando que sobre
el futuro de Estados Unidos se cierne la amenaza "escalofriante,
de hacer más difícil o no poder ganar nunca nuestra guerra
contra el terror". [Ver declaraciones al Dayly Reporter
http://www.spencerdailyreporter.com/story/1316727.html]
El sábado, fuentes policiales difundieron dos fotografías. El
escueto comunicado que las acompañaba, decía que el individuo
mostrado en las fotos, había retirado efectivo de un cajero
automático usando la tarjeta de Eve Carson. El sujeto es un
negro. [America´s Most Wanted
http://www.amw.com/fugitives/case.cfm?id=53683]
"Crímenes perfectos"

Las fotos difundidas por la
policía.
¿Por qué narramos estos hechos encadenados? ¿Tienen alguna
relación objetiva, como para justificarlo?
No lo sabemos. Pero bajo el síndrome de las "armas de
destrucción masiva" que se le atribuyesen a Iraq y después
resultaron inexistentes. Luego de la adjudicación del atentado
terrorista del 11 de marzo, falsamente, a la ETA. Después de
conocerse los secuestros y desapariciones que está realizando la
CIA por todo el mundo y las horrendas violaciones a los Derechos
Humanos que se efectúan cotidianamente en Guantánamo (y las que
se practicaron en Abu Ghraib). Con los numerosos estudios que
han tomado luz pública afirmando que el 11 de septiembre
estadounidense, incluso, podría haber sido sólo una inmensa y
monstruosa falsía, urdida para permitir el baño de sangre que
lanzó sobre el mundo la camarilla de Bush... Es hoy muy difícil
confiar en las palabras de un dirigente neocons (también
llamados "neoliberales").
El caso de las niñas asesinadas impresionó profundamente a la
conciencia norteamericana. Hasta el punto que durante los cuatro
días que siguieron al hallazgo de los cadáveres, millones de
personas buscaban conocer más detalles de estos casos, en
Estados Unidos. Y se suscitaban conmovedoras escenas públicas de
adhesión y dolor por la tragedia.
Es que, particularmente Eve Carson, era un paradigma viviente de
lo que durante toda su historia construyeron como "la
estadounidense perfecta". Rubia, bonita, recatada, inteligente,
deportiva, económica y socialmente ubicada entre las clases
medias, no declinaba sin embargo ocuparse de los pobres, los
débiles y discriminados del mundo. Así lo testimoniaban sus
numerosos viajes en misiones de solidaridad a países
latinoamericanos y del África, llegando incluso a haberse
perfeccionado a través de programas de intercambio con Cuba. Lo
cual demostraba evidentemente el tercer aspecto esencial de su
personalidad: su fe en la Libertad y la Democracia.
Un factor muy extraño en este suceso es que la prensa
internacional no publicó absolutamente nada sobre algo
que ocupó gigantescas pautas periodísticas y televisivas en los
EE.UU. ¿Por qué?... Esto podría ser motivo de otro análisis; por
ahora lo declinamos, para centrarnos en el tema planteado.
Las declaraciones de King son sencillamente injuriosas y
humillantes. Conllevan una violencia que sólo podría
comprenderse en un contexto de guerra.
No por casualidad, se difunden cuando la candidatura de Barack
Obama parece cobrar una fuerza irreversible. Y proclaman una
posición que desde el origen mismo de esta candidatura se
mantenían larvados, pero muy claros en la consciencia colectiva
estadounidense: poderosos grupos de poder y grandes sectores de
la población blanca de Estados Unidos no tolerarán jamás que los
dirija y represente un negro.
Tercer episodio: las fotografías del presunto asesino de Eve
Carson difundidas por el gobierno, muestran la figura de un
negro. Desenfadado, próspero, provocador: incluso parece posar
para las fotos.
¿Comprende el lector nuestra línea de razonamiento?
Considérese la secuencia: joven blanca ejemplar +
asesinada alevosamente + negro usufructuando su tarjeta,
sobre el inconsciente colectivo anglosajón. Con motivaciones
semejantes se movilizaron hordas de blancos, hasta mediados del
siglo XX, linchando habitualmente a personas de color luego de
arrancarlos de sus viviendas.
En el medio, las declaraciones de King: no las hubiese proferido
mejores un miembro del Ku Klux Kan (posiblemente King lo sea).
En lo que se refiere al hombre de la foto: no sería la primera
vez que lúmpenes aceptan asumir un delito a cambio de dinero
abundante y protección judicial.
Entiéndase: no estamos afirmando nada. No acusamos a nadie.
Simplemente intentamos un ejercicio interpretativo, sobre
sucesos cuya explicación, hasta ahora, nos ha resultado muy poco
satisfactoria. |